Un barco venido de las Américas atracó en el puerto de Sevilla, venía infectado de blastomise, un hongo que produce deformaciones óseas y la muerte. De Sevilla fueron desviados a Llerena por tener un Hospital de Sangre. La población quedó infectada y aumentaron las defunciones. Los muertos no podían ser enterrados porque el hongo contaminaba la tierra y se propagaba la enfermedad, la religión no permitía que se incineraran los cadáveres por lo que la medida más saludable era emparedarlos, tal como hicieron.
Restos humanos en la torre de llerena años 70
Historia y leyendas de Llerena · Campiña Sur (Badajoz)